viernes, 15 de diciembre de 2017

Quiéreme



Superándome mis neuronas a estas alturas del año, dando vueltas y vueltas a algo que siempre me ha gustado mucho y no es otra cosa que la palabra querer.

Si nos atenemos a lo que nos indican los diccionarios, todos sabemos lo que queremos decir y expresar con ese verbo.

Desear, amar, tener voluntad de, resolver, pretender, en fin, casi un sin fin de actitudes y sentimientos.

Pero hace tiempo que me ronda en mis pensamientos una palabra derivada de querer, en concreto quiéreme.

No es tanto que me quieras, que también, es más, es algo envolvente, es pedir que me quieran como soy, como somos. 

Necesito que me quiera el mundo y yo a él.

Y esto puede parecer que es una petición egoísta, quizá muy egoísta, por mi parte. Pero yo no lo percibo de esta forma, ni mucho menos.

En realidad, es un alegato dirigido a la humanidad. 

Es un desprendimiento de mi yo, hacia los demás es, por así decirlo, un canto a la vida, a esa vida que me ha dado todo sin yo pedir nada.

Y por eso o por ello, precisamente, quiero trasladar a los demás que en realidad es mi amor a todos, a todos los que sin saberlo también quiero, por eso digo al mundo: quiéreme.

domingo, 10 de diciembre de 2017

El bosque humano



A lo largo de nuestras vidas nos vamos dando cuenta de que cuando llegamos a este mundo no éramos conscientes de ello o posiblemente, no nos acordamos de todo lo que pasamos en nuestros primeros días desde que nos trajeron.

Nos evacuaron de un confortable lugar en donde disponíamos de todo para que pudiéramos crecer y alimentarnos.

Luego llegaron nuestros primeros pasos con la atenta mirada de nuestros progenitores por si tenían que acogernos de nuevo y seguir el aprendizaje.

Más tarde vinieron las enseñanzas en las escuelas y siguieron conduciéndonos por los caminos que ellos creían los correctos.

Entonces nos empezamos a percatar de que había más gente que te veían crecer y madurar.

La existencia está jalonada por el bosque humano que a su vez ha ido creciendo y creciendo para poder seguir viviendo.

En la consecución de nuestras vidas empezamos a sentir y ver abatimientos de algunos árboles de ese bosque que creíamos nos iban a acompañar a lo largo de nuestra vida.

Pero van cayendo y cayendo y aunque a su vez, crecen retoños que nos siguen acompañando, pero ya no nos entienden, posiblemente no nos comprenden.

Lo que creo prioritario es que cada vez que cae abatido un árbol de ese bosque humano, es saber que en su momento supo comprender y abrazarte. Que supo transmitir que a pesar de todos los pesares la vida merece la pena, aunque determinados leños de ese bosque a veces se empeñan en herir y matar antes de que sucumban ellos.

Solamente hay que tener la clarividencia de que la buena gente nos acompaña en nuestra existencia.

El bosque humano.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Palabras y sus significados


  • Vergüenza
  • Podredumbre
  • Pestilencia
  • Fianza
  • Escándalo
  • Gesto
  • Miles de millones de euros
  • Única propiedad
  • Tertulianos
  • Delito
  • Tono exculpatorio
  • Mamandurria
  • Respirar
  • Vivir
  • Morir
  • Deambular
  • Decidir
  • Pena
Son algunas de las palabras y sus significados que de tanto verlas escritas y escucharlas se han diluido y ya apenas no tienen significado.

Acabamos de empezar un nuevo mes, por cierto, el último del año 2017, que me ha proporcionado en general mucha desilusión.

Tengo la sensación de que nos hemos dormido por la ineptitud de los que mueven los hilos de nuestras vidas.

Significados y palabras. Palabras y significados que ya, muchas de ellas dejan de importar.

Quiero que llegue el nuevo año 2018 con la ilusión de encontrar nuevas palabras y sus significados.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Regresar al futuro



Cuando tenía pocos años, estaba convencido de que había otros mundos. Creo que entonces mi convencimiento era por intentar ser diferente y así se fijaran en mí. Supongo que a muchos niños les ha pasado lo mismo, seguramente para intentar ser mayores.

Sostuve durante muchos años que debía de haber otros seres en el espacio sideral que se reflejaban, para mí en las innumerables estrellas que veía en mis noches pensantes y paseantes de mi imaginación.

Hoy día después de haber pasado muchos años de aquello, y viendo lo que veo ahora por estos lares, me entran unas ganas irrefrenables de regresar al futuro.

Si, ese futuro que yo pensaba en aquellas noches y que me alimentaban con libros tan maravillosos como viajes a la luna, al centro de la tierra que me hicieron mella indudable en mi forma de pensar.

Estoy seguro de la existencia de esos mundos en donde es posible que hayan pasado por el futuro al cual yo quiero regresar.

¿Será que el presente está tan corrompido que ya sabemos solo nos queda el futuro?

Espero y deseo que las generaciones venideras tendrán la fortuna de haber descabalgado de este presente y puedan regresar al futuro.

viernes, 24 de noviembre de 2017

La unidad de lo plural



Que yo sepa la unidad de lo plural, como algunos denominan, no demuestra que separar territorios sea lo más adecuado.

El odio a determinadas lenguas de comunicación no demuestra nada más que una obcecación e ignorancia supina.

Suponer que hacemos un bien a nuestros descendientes impidiéndoles que se expresen y comuniquen sus ideas y conocimientos en otras lenguas que aprendieron, es de una falta de inteligencia inmensa.

Cuando alguien me habla en su lengua materna y no consigo entenderle sencillamente, siento mucha tristeza por no haber podido aprender su lengua.

Lo que es imperdonable es que determinadas personas que tienen responsabilidades políticas en cualquier país prohíben que se utilicen otras lenguas en donde todos nos podamos entender.

Es como si alguien intentara en otro lugar de su país que le entendieran solo en un idioma, inglés, francés, portugués, italiano, o cualquier otro, sabiendo que esa persona no habla más que el idioma cervantino.

Ello supondría una temeridad y sobre todo una injusticia en aras del entendimiento.

Digo esto ya que lo que está sucediendo en mi país es que determinados políticos y determinadas instituciones están fomentando el odio a algo tan maravilloso como poder entenderse entre las personas.

Pienso que tenemos algunos dirigentes con una visión muy corta y necia de la realidad. En vez de separar hay que unir.

El español en sus diferentes diferenciaciones en el mundo lo hablamos y escribimos muchos millones en el mundo. Tengo cierta envidia de que el inglés se hable en muchos países, ya que en realidad hablar en ese idioma ha conseguido poder comunicarnos en casi todo el mundo.

Y eso es en realidad, la unidad de lo plural.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Machismo



Hoy no quería deslizar mi escritura sobre mi libreta. Tonterías que me ocurren a diario y desde luego en mi caso dejo que se ocupen tranquilamente todos esos programas de comunicación con tintes amarillos que parece ser, hacen las delicias a muchas personas.

Hoy quiero reflexionar sobre algo que me está rondando desde hace mucho tiempo por mi cabeza.

El machismo es algo que llevamos impregnado  los habitantes de este globo terráqueo, por decirlo suavemente, de siempre.

Moverse entre machos alfa dispuestos a perdonar la existencia de la joven, de la novia, de la estudiante, de la que se dedica  a la política, de la aviadora, de la matemática, de la investigadora, de la escritora, de la periodista y así un largo etcétera, como mirando por encima del hombro, es un 'deporte' muy extendido y muy desagradable para las mujeres de esta sociedad.

No dejo de repetir que estos 'varones' se olvidan, en primer lugar, de donde les alumbraron a esta vida, que no han sido otras personas que precisamente, mujeres.

No me gustaría hacer ni siquiera un rasguño a ningún macho por escribir lo que estoy escribiendo.

Queda claro que, a pesar de esta indeseable especie alfa machista, siguen abriendo caminos en la humanidad las mujeres a pesar de todas las estratagemas empleadas por estos machos.

Recordar que todos somos unos inexpertos cuando llegamos a este mundo y que precisamente lo esencial será erradicar este imperdonable machismo.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Principiante




Tengo ya esa edad en donde no es necesario decir -cuando me preguntan- la que tengo.

Me dejan el asiento en los transportes públicos (a veces) y  muchas personas en cuanto digo la edad me dicen esa frase ¡pues qué bien se conserva!

A mí lo que me gustan son determinadas conservas de alimentos. Me gusta pensar que soy un principiante en todo o casi todo, en la vida.

Por ejemplo, a las últimas bodas a las que he asistido, lo cierto es que me he sentido un bicho raro.

Aunque pensándolo bien, lo que seguramente me ha sucedido es que mi edad me impide tener esa frescura que siendo más joven sentía que me 'comía el mundo' y lo que me echaran.

Aunque, eso sí, me daba unos estacazos de mucho cuidado.

En algunas de esas bodas he sentido ganas de bailar al compás de la música que ponen, que por cierto algunas melodías me trasladaban a la época del jurásico. Me dicen que todo vuelve.

Entonces ocurre, algún joven se acerca y me dice si quiero sentarme. Y es cuando me sale una especie de enojo por constatar que ya soy mayor.

Y me digo: soy un principiante.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Estamos en el año 2008



Todos los días observamos que tenemos alrededor nuestro mucho fraude.

Y digo fraude en casi todos los ámbitos de nuestras vidas.

Hagamos un repaso rápido de algunas noticias en las que de una u otra forma suponen un fraude.

La esencia humana -según mi visión- necesita una urgente actualización en la formación de nuestras próximas generaciones en educación para que avance nuestro país.

Todos los recortes sufridos desde 2010 han sido la peor fórmula para salir de una crisis que comenzara allá por 2008.

Mientras el conjunto de la Unión Europea invierte hoy un 25 % más en I+D que antes del inicio de la crisis, España destina un 10 % menos.

Esto se traduce que en nuestro país no haya recuperado los niveles de inversión que tenía antes del 2008.

Estamos en el año 2008.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Seguimos leyendo



Aunque vivimos en una época en donde se suceden hechos con vertiginosa rapidez de comunicación, seguimos leyendo libros.

Y cuando digo seguimos leyendo libros, me refiero a los libros que podemos tocar, pasar páginas, oler ese olor especial que tienen.

Ya se ha escrito muchas veces que cuando apareció la televisión muchos auspiciaron la muerte de la radio.

Hoy día se constata que la radio sigue muy viva. No, la radio no ha desaparecido, ni mucho menos. Lo que ha ocurrido es que la radio se ha adaptado a lo que los escuchantes demandan. La radio sigue ahí imperturbable.

Cuando aparecieron los primeros libros digitales, también algunos 'profetas' invocaron la desaparición de los libros físicos, que acabarían con la letra impresa en papel.

Suelo ver las ventajas y desventajas en las nuevas tecnologías. Supongo que habrá gustos para todos y seguramente ocurrirá que dichas tecnologías abrirán nuevos caminos como ocurrió con la invención del ferrocarril.

Se observan muchas campañas publicitarias anunciando los libros electrónicos y la prensa digital. Es como si anunciaran que la prensa y libros escritos en papel tuviera sus días contados.

Yo creo que que lo que ocurrirá -que está ocurriendo ya- es que acabarán coexistiendo.

No hay que ser excluyentes ante los avances y por eso pienso que sea con un medio u otro, seguiremos leyendo.

jueves, 2 de noviembre de 2017

No estamos solos



Últimamente os confieso que me atrae la muerte.

Parece que lo que estoy escribiendo es una posible forma de llamar la atención, pero no lo es, ni mucho menos.

Cuando asistimos a un entierro o funeral de alguien que conocimos, suele ocurrir casi todas las veces que presenciamos las mismas o parecidas actitudes de los que concurrimos a ellas.

Las ceremonias a las que se asisten suelen tener las mismas connotaciones ya sea de una religión o de otra e incluso de ninguna.

Es como una reunión para recordar, las más de las veces que nos tenemos que ausentar algún día de este mundo.

Y entonces viene la pregunta casi siempre, incluso aunque se sea ateo. Nos hacemos la misma pregunta ¿cuándo nos vayamos estaremos solos?

En todas las despedidas del que ya se marchó a saber Dios dónde, en ese momento, le solemos acompañar por lo menos los familiares, amigos y conocidos que tuvo durante su vida.

Mi duda surge siempre en estos acontecimientos. Cuando lleguemos, si existe, 'a la otra vida' ¿estaremos solos?

De lo que sí, aquí y ahora estoy medianamente seguro es que cuando nos vamos no estamos solos.

lunes, 30 de octubre de 2017

El verdadero poder



Visto lo visto, creo que hay que aterrizar en este globo terráqueo y 
ser más realistas.

Bajarnos de nuestros móviles, ordenadores y todos los aparatos que nos invaden cada vez más, puede ser una buena orden, que debemos lanzar a nuestro cerebro.

Poder, lo que se dice poder, el verdadero poder, no lo tienen los políticos, tampoco lo tienen las instituciones que dicen nos representan.

Ni siquiera  los que dicen que nos gobiernan.

No, el verdadero poder es la mente de cada cual.

La mente es el verdadero poder que mueve al mundo.

Hemos estado equivocados durante siglos.

No eran los reyes, los dictadores, los presidentes, los políticos.

No, el verdadero poder siempre ha sido la mente.

Ese es y ninguno más el verdadero poder.

jueves, 26 de octubre de 2017

La lámpara que ilumina mis lecturas



Hay días que piensas seriamente que no deberían haber comenzado.

Pero pese a todos los esfuerzos que haces, el día tozudamente continúa.

Entonces te das cuenta de que, aunque tú lo intentes, la única realidad es lo que pasará.

Y así, poco a poco van acaeciendo los acompasados segundos que inexorables se convertirán en minutos y por supuesto esos minutos en horas.

Cuando nos decimos 'así nos va la feria' realmente no sabemos cómo nos va en esa realidad, que es la vida.

Creyendo que soy libre, paseo por el parque más cercano y de repente, me creo que soy el rey del mundo.

Si, efectivamente soy libre para pasear, pero no soy tan libre como para quitarme de la mente los problemas que se me han enquistado. No soy libre.

Como un robot programado por otras mentes surco los senderos del parque absorto en esos problemas que no puedo borrar fácilmente.

Decido entonces esbozar un apunte rápido para intentar olvidar lo que me sigue golpeando en mi cabeza.

Me parece divertido lo que me sucede, aunque en realidad, no veo la gracia por ninguna parte.

Recuerdo -como un fogonazo- que dejé encendida la lámpara que  ilumina mis lecturas y siento necesidad de tener poderes para apagarla desde el parque, solo con mi mente.

El caso es que veo a una pareja en un banco mirándose amarteladamente y de inmediato me digo: la lámpara que ilumina mis lecturas.